De eso se trata #PorSiHaceFalta

La responsabilidad es de quién escribe.

Con el tiempo, estos últimos se dan cuenta de que fueron estafados por los que, supuestamente, ocupan determinados cargos porque tienen el compromiso de velar por los intereses del pueblo, cuando en realidad, estos señores capitalinos, saben que están sobre tierra fértil para cometer abusos y corrupción sobre la ignorancia.

En realidad, no se sabe cuántas raterías se habrán cometido durante sexenios y sexenios sin que nadie se entere. Imposible saberlo, pero durante años se ha hecho y se ha derivado en un problema cultural.

A partir de la revista Transparencia Municipal, que ya circula en muchos municipios, los presidentes de los ayuntamientos más apartados conocen un poco de lo que es el acceso a la información, la transparencia y el escrutinio público. Ya no es tan fácil engañar a las autoridades, principalmente, en estos días finales de sexenio, cuando los que se van dicen que es el año de Hidalgo, y hay de aquel que deje algo.

Durante décadas el ingenio popular ha jugado con frases que han servido de lemas para campañas políticas y que hoy se toman casi como una regla. Muchos se han de acordar de aquella que usó López Portillo para su campaña, pero con el tiempo se modificó a “la corrupción somos todos”. Hay otra que es mucho más común: “el que no tranza no avanza”. El escucharla ya se toma casi con resignación, pues muchos la ven como el único camino para prosperar.

La frase más cínica de todas, creo, es aquella que dice: “no me den. Pónganme donde hay”.

En la época del expresidente Adolfo Ruiz Cortines, cuando le hablaban de alguna persona honesta, él, escéptico, preguntaba: “¿ya lo pusieron donde hay?”.

Así, durante años la corrupción ha ido permeando poco a poco en la vida pública y privada. La corrupción es como el salitre: se mete a todos los rincones. Hoy ha disminuido a comparación de años atrás, donde la rendición de cuentas era simplemente una ficción. Tener acceso a la información ha facilitado las cosas a través de internet. Ya no es tan fácil que funcionarios de primer nivel te estafen.

Falta mucho por avanzar, porque aún estamos dentro de ese juego de luces y sombras. Hoy, los municipios pueden conocer los desafíos que tienen frente a sí para desarrollar a su comunidad. Por estos medios, algunos funcionarios supieron cuál era el proceso de entrega recepción, por ejemplo. Cuando este tema era pasado por alto, pocos sabían cuáles eran los recursos humanos, materiales y financieros que recibían o que entregaban. Dentro de este tema, muchos de los entrantes o de los salientes no cumplían con lo estipulado en la Ley orgánica municipal y eran sancionados por el simple hecho de desconocer sus responsabilidades administrativas.

Un presidente municipal le dijo a este comentarista, que gracias a la revista Transparencia Municipal, se había enterado de que debía elaborar y presentar al Congreso del Estado, para su aprobación, los ingresos provenientes de la hacienda pública municipal.

Un ciudadano común, por primera vez, supo que se podían consultar actos sobre su municipio, y a través de ellos, saber si se estaba cumpliendo con sus obligaciones de transparencia y rendición de cuentas.

Hoy se puede exigir información sobre determinado tema cuando se quiere saber cuánto gastan nuestras autoridades, o si lo que gastan y pagan se hace con nuestros impuestos o desde el bolsillo de los funcionarios. Sabemos que tenemos el derecho de recibir la información. Una de las características importantes es que quien solicite información no debe justificar para qué la quiere.

Ya no es tan fácil que un funcionario de primer nivel del gobierno del Estado le ordene a alguna autoridad a que firme un documento sin saber de qué se trata, ya que hay causes donde se puede uno informar. Cosa distinta es no querer confrontarse con la persona que llega de la capital del estado.

No se debe olvidar que lo que está de por medio no solo es el derecho de quien quiere saber, sino la eficacia de las herramientas que se requieren para ello. El acceso fácil y eficaz a la información pública es la clave para la vida democrática de este país. Ciudadanos informados son ciudadanos con poder. De eso se trata esta revista.

Twitter: @horaciocorro

Facebook: Horacio Corro

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